Tag Archives: Harvard

El mito del nacimiento en el garaje suele ser demasiado bueno para ser cierto : #Apple #Google #HP #YouTube #Facebook #Tuenti #Atari #GE #PayPal #Dell #Mattel #UPS

3 Dic

En tecnología, la norma es jactarse de orígenes humildes, como los de Apple o Google; sin embargo, el surgimiento de las empresas tecnológicas no siempre es como lo cuentan

Por Tom C. Avendaño  | El País Internacional

Bill Hewlett (parado) y David Packard (sentado) en los inicios de HP

Bill Hewlett (parado) y David Packard (sentado) en los inicios de HP. Foto: Archivo

La tecnología viene de Silicon Valley y Silicon Valley viene de un garaje. La leyenda es así de simple; lo complicado es decidirse por qué garaje. Está el del número 367 de Addison Avenue, en Palo Alto, donde se encerraron en 1938 William Hewlett y David Packard a experimentar con dispositivos electrónicos y del que hoy cuelga una placa que reza: “Lugar de nacimiento de Silicon Valley”. O el del 2066 de Crist Drive, en Los Altos, donde Steve Jobs y Steve Wozniak construyeron la primera computadora Apple que se vendió al público en 1976. Y luego está el del 232 de Santa Margarita Avenue, en Menlo Park. Ese lo alquilaron en 1998 dos jóvenes llamados Larry Page y Sergei Brin para llevar allí el desarrollo de su joven empresa, Google.

El lugar está sorprendentemente intacto hoy. Con la alfombra azul que la entonces dueña de la casa, Susan Wojcicki, hoy consejera delegada de YouTube, puso para que los arrendatarios se sintieran más a gusto. La mesa de ping pong con la que se tomaban los descansos. Todo dispuesto para que el mito parezca real y nada recuerde que en realidad Google se había fundado dos años antes; tenía ya recabado más de un millón de dólares de varios inversores; y el ahorro que les suponía alquilar un garaje en lugar de una oficina era risible. Es más, en enero de 1999, tras solo cinco meses pisando la alfombra azul, los nueve empleados de Google se mudaron a unas oficinas convencionales. Pero el garaje está ahí, es propiedad de la empresa desde 2006, y los beneficios que genera en su mito fundacional son incalculables.

Ese es el poder mágico del garaje. Un empresario que lo menciona no solo está evocando el trabajo duro con el que Hewlett y Packard levantaron un imperio tecnológico desde su taller improvisado en Palo Alto. Y tampoco es solo que recuerde a los intrépidos visionarios de Apple a los que el mundo terminó dando la razón. Se está sumando a una larga tradición a la que pertenece Walt Disney, que fundó su empresa en el garaje de su tío Robert en 1923 y que más tarde usó dos estacionamientos como estudios de animación improvisados.

Mark Zuckerberg, uno de los creadores de Facebook

Mark Zuckerberg, uno de los creadores de Facebook. Foto: AFP

O Harold Matson y Eliot Handler, que en 1945 vendían marcos de madera para fotos y, con el material sobrante, fabricaban juguetes en su garaje. Fusionaron sus nombres y, llamados Mattel, crearon a Barbie y llegaron a convertirse en una multinacional de primer orden. O Michael Dell con la firma que lleva su apellido. O Jim Casey, de UPS. El mito del garaje transmite una serie de imágenes y valores admirables. Emprendimiento. Generación espontánea de ideas brillantes. Trabajo duro. La libertad de ser tu propio jefe y desarrollar tu propia visión. La ingenuidad de pensar que todo va a salir bien y la humildad de seguir trabajando cuando así es.

El garaje no es solo un enclave geográfico. “Es un estado mental. Es el rechazo del statu quo. Es afirmar: ‘No necesito docenas de ingenieros con máster para hacer frente a la competencia”, explica Guy Kawasaki, ex empleado de Apple y autor de varios libros sobre emprendimiento en Silicon Valley. El garaje es un símbolo. Una aviso del género al que pertenece el origen de cada empresa. Es el sueño americano. También es mentira.

Los hombres tras la cortina

“Es demasiado romántico y demasiado individualista”, protesta Dan Heath, periodista de Fast Company y autor, junto a su hermano Chip, de varios libros sobre estrategias empresariales. “Nos hablan del mito del garaje y visualizamos a dos tipos que crean algo brillante en secreto y luego se lo muestran a un mundo más que receptivo. Es decir, da una idea errónea de lo que se necesita para triunfar. Si quieres empezar una empresa, tus tareas son encontrar trabajo, aprender cómo funciona la industria y hacer contactos. Claro, es mucho más aburrido que una idea maravillosa desarrollada en un garaje”.

Pocos mitos del garaje aguantan un mínimo de escrutinio. Todos acaban revelando los factores clásicos que menciona Heath. Gente bien conectada con buenas amistades, experiencia en otras empresas y más capacidad organizativa que visión. Hewlett y Packard, por ejemplo, se conocieron siendo estudiantes en Stanford el año 1930, en plena Gran Depresión, cuando montar una empresa era impensable. Packard trabajó para General Electric durante años, donde aprendió de todo. Es más, uno de sus amigos de allí, John Cage, terminaría de profesor universitario y dirigiría hacia su negocio a todos los alumnos prometedores, lo cual fue determinante en el futuro imperio Hewlett Packard (en adelante, HP).

Stephen Wozniak y Steve Jobs cuando fundaron Apple

Stephen Wozniak y Steve Jobs cuando fundaron Apple. Foto: AP

El mito original de Apple también olvida aquella vez en 1967 cuando un niño de 12 años llamó a las oficinas de HP. Era Steve Jobs y quería componentes para construir un contador de frecuencias. Hewlett se quedó tan impresionado con el chico que le ofreció un trabajo de verano en su boyante negocio. “Lo que aprendí allí fue la base de lo que sería Apple”, confesó Jobs en una entrevista 2003. Así pudo recomendarle a su socio, Steve Wozniak, al que conoció a través de un amigo en común, que entrara a trabajar en HP en 1973, mientras él siguió formándose en la recién creada Atari. Todos estos elementos serían fundamentales en 1976, cuando se fundó Apple. Wozniak se había dado cuenta de que la computadora que tenía en mente no interesaba en HP. Jobs trajo a Ronald Wayne, el tercer fundador de la empresa, de Atari. Para entonces, ya no eran unos jóvenes jugando con una idea.

“Nadie quiere oír la historia de los chicos ricos que se citan en el Marriott para idear un plan de negocio. Eso no es romántico”, ha escrito Heath. Y no hace falta remontarse tantas décadas para encontrar elaborados mitos de garaje. El de Facebook, por ejemplo, es quizá el más sofisticado: un joven estudiante, Mark Zuckerberg, ideó un producto en su residencia en Harvard con la ayuda de unos amigos y, con pocos intermediarios más, el mundo les hizo ricos. Esta variación no esconde los elementos menos populares, sino que los disfraza. Harvard sale como un centro rancio y reacio al cambio, no como la universidad adonde acuden las élites. Los amigos de Zuckerberg aparecen como estudiantes entusiastas, no jóvenes ricos con ganas de invertir en algo.

También se cuenta que en 2005 unos amigos, Chad Hurley y Steve Chen, grabaron a un tercero durante una fiesta y, al ver lo complicado que era subir el video a Internet, decidieron fundar YouTube. No se cuenta que Hurley había sido uno de los primeros empleados en PayPal e incluso les había diseñado el logo. Y que su suegro, James Clark, es el fundador de Netscape Navigator. Es decir, los creadores de YouTube eran más de dos y tenían conexión directa con inversores. Meses después, Steve Chen le confesó a la revista Time que la anécdota de la fiesta había sido “adornada” para que sonara mejor.

El mito hecho realidad

La fábula es cada vez más popular. En 2005, dos profesores de la Universidad de California hicieron un estudio entre sus alumnos: el 89% de ellos podía citar alguna empresa creada de esta manera. Solo un 48% de las empresas se crea así, pero el estudio estima que las apariciones en la prensa de los mitos de garaje se multiplicaron un 250% entre 1980 y 2000. Y como cualquier mentira contada las suficientes veces, se está acercando a la realidad.

Sergey Brin (izq.) y Larry Page, fundadores de Google

Sergey Brin (izq.) y Larry Page, fundadores de Google. Foto: Archivo

Cuando la Comisión Nacional de Emprendimiento estadounidense estudió las raíces de las empresas mas grandes del país en el siglo XX concluyó: “En 1917, los emprendedores solían ser aquellos a los que se les negaba el éxito por otras vías. En 1997, emprenden aquellos que se pueden permitir el riesgo. El valor de la experiencia previa parece haberse disminuido”. Ninguna de las empresas estudiadas, por cierto, se había creado de la nada. El mito le pone cara a dos motores tangenciales pero inagotables del capitalismo actual: el sueño americano, según el cual un hombre puede llegar a lo más alto solo trabajando duro; y el ego de la industria tecnológica, obsesionada por la idea de irrumpir en el mundo.

Pero no por ello es imposible de exportar. Cuando Zaryn Dentzel, por ejemplo, llevó a España un poco de Silicon Valley con Tuenti, la red social española más poblada, también llevó ese mito. “Llamé a mis amigos de aquí y les dije que había que montar esto. Que había que montar Tuenti. Cuando empezamos a trabajar éramos cuatro personas. No había agenda, ni reuniones, ni calendario, ni nada, solo éramos cuatro tipos muy jóvenes que hacían código”, resume hoy. Su empresa ha crecido, pero de la mano de Telefónica. “Creo que poco a poco en España se ha ido entendiendo lo importante que es emprender y tomar las riendas de su propio futuro”.

Es lo que le pasa a los mitos demasiado atractivos. “Cuanto más cuentas una historia, más evoluciona”, explica Heath. “Se van resaltando los individuos, no las organizaciones. Los momentos particulares, no el progreso gradual. Creo que la historia de YouTube se hará aún más triunfal con el tiempo. Más majestuosa”. Con tal de que nadie se la crea.

http://www.lanacion.com.ar/1747454-la-verdad-que-ocultan-los-origenes-del-garaje-de-silicon-valley

Anuncios

Un viaje a la fábrica secreta de los “cerebros” de #Apple

12 Ago

Tres empleados revelaron cómo y qué se enseña en el centro donde la empresa forma a sus futuros empleados. El espíritu de Steve Jobs inspira a todo el sistema

Apple Campus 01

Los detalles de cómo funciona la llamada Universidad Apple, el programa de entrenamiento donde se enseña al personal la historia y cultura de la empresa, es uno de los secretos mejor guardados de la compañía. Tras hablar con tres empleados, quienes tomaron clases en el Campus de Apple en Cupertino, The New York Times publicó un extenso informe en el que se adentra en este centro educativo.

Estas tres personas, que eligieron mantenerse en el anonimato debido a que son desalentados de comentar asuntos de la compañía, describieron a la Universidad como un producto de Apple: bien planeado, con un diseño simple y una excelente presentación que oculta el esfuerzo invertido. “Incluso el papel higiénico del baño es muy lindo”, dijo una.

Apple Campus 02

Establecida en 2008 por Steve Jobs e ideada por Joel Podolny, el entonces decano de la Escuela de Gestión de la Universidad de Yale, funciona el año entero y emplea educadores de Yale, Harvard, Berkeley, Stanford y M.I.T. Las clases se dan en una sección del campus llamada Centro de la Ciudad, en salones muy iluminados con forma de trapezoide y con asientos elevados para que los profesores sean claramente visibles.

Entre los cursos ofrecidos se encuentran uno sobre importantes decisiones empresariales tomadas por la compañía (como haber hecho el iPod compatible con Windows, lo que causó una explosión de ventas) y otro para que fundadores de empresas adquiridas puedan mezclar sus recursos con los de Apple. Ocasionalmente, estos se dictan en otros países.

Por ejemplo, en el curso Comunicando en Apple, se ejemplifica qué imagen quiere dar la empresa durante la promoción de sus productos: se muestran 11 impresiones de un toro realizadas por el pintor Pablo Picasso. Al principio, tienen muchos detalles, pero en la última sólo se ven unas pocas líneas, pero igual el dibujo es claramente el de un toro. “Se van pasando por iteraciones hasta que uno puede enviar el mensaje en una forma concisa, y así es todo con la marca Apple y lo que hacemos“, dijo uno de los empleados.

La influencia de Jobs es algo que se mantiene presente constantemente. Una clase, llamada Las mejores cosas, por una de sus más famosas frases, enseña a los alumnos que sus rendimientos mejorarán si se rodean de compañeros inteligentes y materiales de calidad. “Lo importante es tratar de exponerse a las mejores cosas hechas por los humanos y tratar de traer esas cosas a lo que uno está haciendo”, dijo Jobs en una entrevista en 1994.

Según explicó Ben Bajarin, analista de tecnología de consumo en Estrategias Creativas, a medida que crezca Apple también lo hará la Universidad. “Cuando se haga un estudio de Apple dentro de varias décadas, lo que resaltará es esta cultura única en que la gente ahí cree que está haciendo los mejores productos que cambian la vida de las personas. Esa es la cosa cultural que tratan de inculcar“.

http://www.infobae.com/2014/08/11/1586851-un-viaje-la-fabrica-secreta-los-cerebros-apple

#MichaelPollan, el hombre que no quiere agrandar su combo

18 May

Es un científico y autor de bestsellers de alimentación. Escribe contra la comida chatarra y la industria de la alimentación. Propone volver a cocinar “comida verdadera”. Dice que sembrar soja en Argentina es un error.

Michael Pollan 01

Por Soledad Barruti | @solebarruti

La foto era prácticamente igual a las que hoy ilustran las campañas de Kentucky Fried Chicken: un balde rojo rebosante de pollo frito trozado, empanado en una costra generosa, crocante, irreproducible en un hogar cualquiera. El clásico pollo de KFC, bah. Lo que hizo ese aviso memorable y particular fue esta leyenda pregnante y efectivamente feroz: liberación femenina.

Era 1974 y la industria alimentaria había llegado a la cumbre del éxito. Le había costado años de esfuerzo convencer a medio mundo de que ellos podían hacer mejor en fábricas algo que se venía haciendo bien desde hacía miles de años en cada casa: preparar alimentos. Y, para eso, luego de repetir de todos los modos posibles que cocinar era un tedio, se abrazaron a ese momento histórico en que las mujeres salían de sus casas para trabajar: ellos eran la solución ante el nido vacío. De esa manera, la industria se volvió sinónimo no solo de modernidad, sino de libertad.

Claro que todo resultó bastante más complicado: esta nota no existiría si el asunto hubiera salido bien.

Si, detrás de la promesa de todo lo bueno, no hubiera venido a estallarnos en el suelo, en las calles, en el cuerpo, todo lo malo -la contaminación, las enfermedades relacionadas con la mala comida (hoy con más muertes en su haber que el tabaco), la escasez de alimentos en medio de la aparente abundancia, la infelicidad hogareña-, no estaríamos hablando de esto. Pero el sistema alimentario está en crisis, desmembrado, roto.

Los números son claros y contundentes: se producen alimentos para 12.000 millones de personas en el mundo, somos 7.000 millones y, sin embargo, hay casi 1.000 millones que no acceden a la comida. Un tercio de lo que se produce termina en la basura, entre ello, 12.000 millones de animales o 600.000 toneladas de carne, la mitad de la cual está en perfecto estado. Entre los que sí acceden a la comida hay 1.500 millones de obesos: la mayoría en los estratos más vulnerables de la población: los pobres. La diabetes tipo dos es una pandemia, lo mismo que las enfermedades cardiovasculares.

Y todo, en parte, por ese pollo (por ese tipo de comida chatarra hacia cuya producción se orientan las mayores fuerzas productivas y las mejores tierras) y, en gran parte, por ese mensaje que hizo a las sociedades creerse libres mientras se despojaban del último bastión de íntima libertad que les quedaba.

Por eso, son las nueve de la mañana en California y Michael Pollan -el padre del periodismo de la alimentación y el comunicador científico más brillante de la actualidad, best seller en todo lugar del mundo donde desembarca, profesor universitario y colaborador asiduo de medios como The New York Times y The New Yorker- se levanta como cada mañana para leer sobre comida, escribir sobre comida y charlar sobre comida, esta vez conmigo.

Michael Pollan 02

Sigue leyendo

Estanislao Bachrach, el entrenador de cerebros

3 Mar

Estaba destinado a pasar su vida en un laboratorio hasta que un hecho de corrupción en Harvard lo obligó a cambiar de país, de profesión y de trabajo. Hoy es best seller, se dedica a explicar cómo funciona nuestro cerebro y a entrenarlo para que las personas sean más creativas. De la elite científica al River de Almeyda y la autoayuda inteligente.

Estanislao Bachrach 01

Por Fernanda Nicolini | Fotos de Fernando Dvoskin | Producción de María Salinas | ConexionBrando.com

La vida de Estanislao Bachrach cambió abruptamente a fines de 2004 en un laboratorio de Harvard. Mientras sobre Boston caían copos blancos en silencio, se dio cuenta de que su trabajo como biólogo de los últimos tres años no servía. Había basado sus investigaciones sobre la distrofia muscular de Duchenne -una enfermedad incurable- en la publicación de una colega que contenía datos falsos. Un compañero tucumano lo alertó y él mismo lo comprobó después de cinco meses de repetir las pruebas de manera clandestina entre las doce y las cuatro de la mañana, a la hora que solo los chinos trabajan en ese lugar. La invalidez de los datos significaba dos cosas: que su estadía en aquel microuniverso de elite científica dejaba de tener sentido, y que en Harvard también había corrupción. O sea, the end.

Lo que siguió fue el pánico, literal. Eran las ocho de la noche y estaba en su casa de Boston. Primero fue el brazo que se le dormía, después las náuseas, los vómitos, el cuerpo fuera de control. Todavía no sabía todo lo que luego sabría sobre la relación entre las neuronas, las emociones y el cuerpo. Caminó bajo la nieve hasta el hospital y, tras algunos estudios, le recetaron clonazepam. Usted acaba de tener un ataque de pánico, le dijeron. Hijo de un psicoanalista lacaniano que siempre había soñado con tener un hijo científico y de una psicoanalista freudiana, supo que lo que seguía era hacer terapia. Luego, en terapia, supo que lo que seguía era sincerarse: él, Estani, doctor en biología molecular, con una tesis sobre VIH en la Universidad de Montpellier, investigador y profesor en Harvard, que a los 33 años había invertido quince en estudiar, en realidad no quería ser científico. No así. No quería pasarse diez horas al día en un laboratorio, solo, interactuando con cosas que ni siquiera podía ver ni tocar. No quería parecerse a su jefe. A él le gustaba la gente, el contacto con la gente, hablar con la gente, saber qué le pasa, ayudarla. Y, además, quería volver a la Argentina.

Sigue leyendo

Zona de Promesas

Blog de Tecnología en Español - Internet - Redes Sociales - Entrepreneurship - Innovación

Hablando de esto

Gente hablando de Social Media

Monkey Business

Average thoughts from an average man.

Fabián Urrutia

Data-Driven Marketing & Social Media

AMAS15m

Asamblea Medio Ambiente Sol 15m

Mi Primer Blog

Este blog está en modo prueba!!!

Maestria en Informatica

como aprendientes de maestria recomendamos este sitio WordPress.com

Doctora y Especialista en Psicología Clínica y Médica

Desde la comodidad y privacidad del hogar y a través de Videoconferencia, la psicología on line acerca al terapeuta a quien lo necesita, eliminando distancias geográficas para ofrecer sus servicios profesionales, adecuándose a las necesidades horarias del cliente. Contacte conmigo en el correo: psicoonline.es@gmail.com

Reflexiones Hoy

Contenido de alto valor.Reflexión-Meditación- Pensamiento,Ideas,Razon.

Kamikazed

Party People

Pantalla Rota

Mi visión desde mi agrietada pantalla.

Blog de Manuel Ponte

Sociedad hiperconectada y su nuevo avatar

Apoyo Ecológico

Apoyo ecológico es el sitio de CrowdFunding donde tus ideas en pro del medio ambiente, se hacen realidad.

coolhuntingtheworlddotcom.wordpress.com/

SPARKLE YOUR LIFE ADDING SOME GLITTER

1001 Scribbles

Random and Abstract Lines

Estampas de México.

“Un fotógrafo tiene que ser auténtico y en su obra, debe expresar emociones, provocar reacciones y despertar pasiones.” ~ Javier García-Moreno E.

Psicología Feliz

Psicólogos, coaches y otros expertos en felicidad

Hello Geeky

Blog sobre tecnología, Internet y geekeadas varias.

El sofa amarillo

diseñamos momentos

A %d blogueros les gusta esto: